Bantastic Fand (y Boo Boo Davis) en el Blues Cazorla 2019

Y finalmente Bantastic Fand lo consiguió…
Cazorla era un sueño y el pasado 12 de julio lo dimos por cumplido.
La plaza de Santa María a rebosar, más de 2.000 personas. La mitad coreando las canciones. La otra mitad, bailando.

Bacanal de refriegas refrescantes con pistolas de agua. Un bochorno con cielo encapotado que te empuja al éxtasis. Pueblo maravilloso, gente maravillosa, hospedaje maravilloso, piscina maravillosa. Habíamos estado un par de horas en el camerino conversando con el bluesman estadounidense Boo Boo Davis y ese encuentro ayudó mucho a calentar motores.

Poca broma, Boo Boo Davis. Nacido y criado en el corazón del Delta del Misisipi, de los pocos bluesmen que quedan vivos de los que de niños recogieron algodón. 75 años de blues sobre su espalda doblada.
Quizá por eso el guardia de seguridad se negaba tajantemente a dejarlo pasar al camerino, por mucho que el músico le suplicara por sus imperiosas necesidades evacuatorias. Aguantó como pudo hasta que alguien de la organización acudió para resolver el entuerto.
Una escena sintomática, pues los festivales tienden a perder la brújula cuando olvidan que son los músicos la base del tinglado.

Pero es verdad eso que dicen, que Cazorla funciona solo, y fue así como llegó la primera epifanía. Ahí estaba Boo Boo Davis, con andar renqueante y rostro sobrecogido, merodeando por las bellas ruinas de la iglesia de Santa María, construcción iniciada en 1603.

Ancient footprints are everywhere. Boo Boo Davis bajo la piedra, el cielo, la montaña y una ristra de balcones blancos con geranios rojos asomados al horizonte. La escena resume por sí sola los 25 años del Blues Cazorla y unos cuantos siglos de humanidad.

El camerino era una habitación umbría dentro del recinto monumental de la iglesia. Protegidos del bochorno exterior por muros centenarios. Fresquitos sin aire acondicionado. Nadie sabe muy bien por qué dejamos de usar ese sistema de refrigeración. Estuvimos allí muy a gusto, esperamos nuestro turno. Disponíamos de un arcón lleno de agua y cerveza fría a compartir con el bluesman y sus dos músicos holandeses. Salimos a tocar bien hidratados y eso se notó.

Tras 50 minutos escasos pero muy intensos, bajamos la escalinata y de nuevo Boo Boo nos esperaba. “What a band!”, dijo con el pulgar levantado. Murmuró algo más que no entendimos bien: “No sé qué… my family”.

Tal vez, puestos a completar el sueño, la familia bantástica y sus lazos de sangre le recordaron los tiempos en los que tocaba con su padre y hermanos en el grupo Lard Can Band (La Banda del Bote de Manteca). Él entonces tenía 18 años y fue el culpable involuntario del nombre del grupo, pues a falta de dinero para una batería, fue forzado a aporrear un tarro de grasa.

Con esa formación –su padre, el multi-instrumentista Sylvester Sr., su hermano menor Sylvester Jr a la guitarra, y su hermana Clara como vocalista–, llegaron a girar con B. B. King. También a compartir escenario, y a veces incluso colchón, con Elmore James, Chuck Berry, Charley Patton, Albert King, Ike Turner o John Lee Hooker. La madre no tocaba, pero ella fue quien llevó a Boo Boo a la iglesia: con 5 años cantaba y tocaba la armónica en el coro góspel de Drew, muy cerca de Clarksdale, muy cerca de Tupelo, muy cerca de Menphis, muy cerca de Nashville y Nueva Orleans.

En el corazón de la música norteamericana. Así que, por favor, dejen pasar siempre a este señor. Y denle una pulsera para que pueda entrar sin problemas a cualquier concierto de cualquier festival del mundo.

Conocer por fin en persona a nuestra queridísima Esther, nuestra manager y amiga, a su marido, y a su precioso hijo Pablo, fue la segunda epifanía bantástica del festival.
Hay gente con la que te entiendes con solo verle la sonrisa. Lástima que no hubiera habido más tiempo, pero sabemos seguro que pronto lo habrá.

¡Larga vida a Cazorla y a Dharana Manager!

Nacho Para

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Por la puerta grande del Blues Cazorla: José Antonio García

El Festival Blues Cazorla 2019 nos deslumbra una vez más con grandes estrellas de la escena internacional en su 25ª ediciñon

Como los toreros, los grandes maestros, los grandes artistas en todos los sentidos, así fue esperado y despedido Jose Antonio García junto con su banda “El Hombre Garabato”, en el Festival Blues de Cazorla 2019 en Jaén, uno de los más prestigiosos de toda Europa.

El comienzo del concierto se hizo un poquito de rogar, mientras las colas de gente crecían y aumentaban por intentar escuchar a José Antonio García en el Auditorio en directo. Gran plaza en la que tocar a la que la gente no le importó las altas temperaturas ni las larguísimas colas de espera. El público se agolpaba por ver al “gran maestro…”

Y todo mereció la pena… No cabía un alma en el Auditorio de Cazorla. Lleno absoluto con largas aglomeraciones de público por todo el paseo que lleva al mismo, pero todos sabían que bien merecida era la espera. Un concierto en el que Jose Antonio García, lo dio todo, como en todos…, pero este gran concierto era especial, su gente, su público y muchos años para demostrar su enorme valía en solitario y poder consolidar su magnífico disco que ha hecho que el público por primera vez se rinda ante él, ante su magnífico “Lluvia de Piedras”.

Muchos años para afianzarse, pero después de tanta lucha y de rodearse de una banda con un nivel, calidad y profesionalidad como es el “Hombre Garabato” han logrado que ocupe el lugar tan merecidamente ansiado.

No dejan de resonar cada una de sus canciones en mis oídos, a pesar de que hace una semana se produjo el concierto; no dejo de revivir cada momento, cada paso, cada nota, acorde, melodía y público ensordecedor que cantaba, bailaba, hacía palmas y coreaba cada uno de los temas de su disco de larga duración “Lluvia de Piedras”. Público incondicional, miles de personas gritando una y otra vez: “Pitos, Pitos, Pitos…” y es que así es conocido Jose Antonio García por su timbre de voz; voz con unas características que lo hacen único y uno de los mejores vocalistas de nuestro país.

A pesar de los 50 minutos establecidos hicieron un largo bis de regalo a todo su público, entre el que me incluyo yo… Un par de canciones que nos supieron a poco, pero todo con él, con ellos…, sabe a poco… Concierto espectacular, con un contundente directo y arropado por su banda en todo momento, Jose Antonio García ha hecho historia…

Gracias al Festival Blues Cazorla 2019 y toda su organización, así como a Jose Antonio García y El Hombre Garabato por su confianza depositada en mi…

Feliz y sin palabras ante este gran maestro de la música y de la vida!!!!

 

 

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José Antonio García en el Blues Cazorla

Una hermosa puesta de sol como telón de fondo para el final de un memorable bolo.#joseantoniogarcía#lluviadepiedrasMerch&Cía

Posted by Merch&Cía on Friday, July 19, 2019

Dos días a puro rock con José Antonio García

José Antonio García 091 hizo lo que sabe hacer en el Caballa Rock Festival 2019 y en Jaén.
Empezando el mes de junio con la mejor música, han sido monumentales los dos conciertos del legendario cantante.

El jueves 6 en los Baños Árabes de Jaén y con localidades agotadas, presentó su disco “Lluvia de piedras” ante un público efervescente que estalló ante la música de este gran artista granadino, una verdadera joya del rock nacional español, que brindó un show poderoso y emocionante ante una multitud de fans que coreaban sus canciones.

José Antonio García 091 volvió a deslumbrar dos días después en el marco del Caballa Rock Festival 2019 en Ceuta, compartiendo el mítico escenario con grandes artistas y bandas y brindando un gran show como nos tiene acostumbrados.

Con un público eufórico, agradecido y feliz, José Antonio García puso todo lo que había que poner, y promete seguir brindándonos su magia en sus próximas presentaciones en todo el país.

¿Nos acompañáis?

Os comparto un video del concierto de Jaén.

Salud y Rock’ roll

 

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José Antonio García en el concierto de los Baños Publicos de Jaén (Junio 2019)

Espectaculares Alondra Galopa

Alondra Galopa en Jaén, lo dieron todo el pasado jueves en la prestigiosa sala “Café Teatro Central de Baeza”.

Esta gran banda granadina dejó al público asistente lleno de emociones y sensaciones no vividas hasta el momento: música experimental, más allá del pop e indie convencional…

Alondra Galopa fue mucho más lejos: búsqueda de nuevas líneas, registros, distorsiones que introdujeron al oyente en una música experimental con sonidos que fueron desde el pop hasta el rock más potente, generando esa mezcla de sensaciones entre lo delicado, lo sutil, llegando a rozar incluso lo agresivo y abrasivo…

Gran noche la vivida con Alondra Galopa, gracias a su directo rotundo, contundente y sensacional… No me queda otra que rendirme ante esta banda que está en pleno en pleno proceso de creación de lo que será su nuevo trabajo.

Feliz de compartir con todos ellos estos momentos vividos…

Gracias Alondra Galopa y por supuesto, gracias a Café Teatro Central de Jaén, por su confianza una vez más depositada en nosotros, así como por su apuesta por este nuevo tipo de “música” que sabemos está haciéndose un hueco muy fuerte dentro del panorama musical.

Salud y nos vemos en los escenarios!

 

 

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Bantastic Fand. Noche eléctrica en La Gramola

Gran noche de concierto de Bantastic Fand en La Gramola (Orihuela), uno de esos clubs de rock que mantienen el pulso romántico de las cosas frente a la ola de falsa inmediatez y mal gusto que nos invade. Lo pasamos en grande.
El dueño del local, el incombustible Jose Ballester, nos dijo que lamentablemente solo había una persona de Orihuela en la sala. Todos los demás vinieron de fuera: Murcia, Cartagena, Elda, Alcoy… También acudieron algunos ingleses.
Al final se juntó una buena panda, y por las caras que se veían, todos disfrutaron de lo lindo. Da pena que la gente del pueblo le dé la espalda a un tipo que se parte el pecho por hacer una programación de calidad. Pese a todo, más de tres décadas lleva ya en la brecha. Y las que le quedan.

Habíamos preparado un repertorio con nuestra cara más eléctrica, más country-soul. Creo que fue un acierto. Al menos lo fue para Paco Oncina, de Elda, otro miembro destacado del club de los rockeros románticos, quien llegó a regentar una tienda de discos durante 13 años. “No soy de halago fácil –escribió Oncina en las redes–. Anoche en La Gramola, los Bantastic Fand me emocionaron mucho. Dieron un concierto a la altura de sus canciones. Todos los amigos que fuimos desde Elda salieron encantados. En fin, un goce absoluto”.
Llenan mucho esas palabras, porque es verdad que Paco no regala loas. A él siempre lo encontramos en lugares elegidos: El Último Vals de Frías (Burgos), en 2016, y el año pasado, viendo al grandísimo Watermelon Slim en el Festival de Blues de Moratalaz. Nunca olvidaremos el día que nos lo encontramos en La Roda de Albacete y nos abonó un euro que tenía pendiente de la compra de uno de nuestros CDs. Nosotros ni nos acodábamos. Él sí. Para que el mundo girara como es debido harían falta muchos Pacos Oncina.
Gente que compra discos, que va a ver a las bandas en directo y no anda todo el día poniendo me gustas en Facebook desde el sofá de su casa. El amigo flipó con la idea de Fernando Rubio –pensada y ejecutada en plena actuación- de unir de forma natural nuestro Far From Home con el Serve Somebody de Dylan.

Al término del concierto, se produjo lo que ya raramente ocurre en las salas punteras de cualquier ciudad: el encuentro y la intercomunicación entre los músicos y la gente.
Ahora es normal que la sala largue a la calle a los músicos en cuanto acaban de tocar, porque todo debe quedar desalojado para el siguiente show. Es habitual alquilar las salas a tres o cuatro bandas al día. El mismo ritmo de producción de las fábricas. Ese concepto tan dañino de la macroeconomía, la productividad, aplicado al mundo artístico.
En La Gramola, no. Ni cobran al músico por tocar –práctica peligrosamente extendida, de manera que pareciera que solo los más ricos tienen derecho a darse el capricho- ni te echan del local nada más bajarte del escenario. Además, te dan varios tickets por músico para consumir, cosa que ya no ocurre en casi ningún lugar del planeta rock. Allí nos quedamos, departiendo con el personal. Y qué personal.

Cerveceando en la puerta de La Gramola, un fan veterano nos cuenta que se fue a ver Dylan con Tom Petty y los Heartbreakers a Francia cuando tenía 19 años.  “Ahora tengo 67 –precisa–, así que fíjate si ha llovido”. A Hard Rain’s A-Gonna Fall. Sí que ha llovido. Antes de retirarse, y a fin de poner a prueba nuestra dylanía, nos suelta un acertijo: “¿Qué canción compuso Dylan acerca de un hurto menor?” Salen a colación algunas canciones sobre crímenes e injusticias penitenciarias -The Lonesome Death of Hattie Carroll, Hurricane, George Jackson…- pero no damos con la clave. Él lanza otra pista: “Buscad entre los poemas 50 y 58 del primer libro del poeta Dylan Thomas”. Picado en su curiosidad, Pablo Vizcaíno, coletrista de la Fand, toma nota. Y Paco Del Cerro contraataca: “¿Sabes tú en qué película sale Dylan cantándole una canción a las gallinas?” Descolocado, el veterano dylaniano da por cerrada la velada y se retira a sus aposentos tambaleándose como el trono de la Macarena.

Al día siguiente, Pablo consigue el primer libro de Dylan Thomas y no puede buscar entre el 50 y el 58 porque el libro se llama Dieciocho Poemas. No sabemos si nuestro amigo habrá llegado ya a Corazones de Fuego, a fin de resolver el acertijo de Paco. Cuántas veces habremos visto esa película, la peor del mundo, y sin embargo un catálogo completo del Dylan más chaplinesco, una parte más esencial en Dylan que el propio Dylan Thomas, que al fin y al cabo solo le prestó el nombre. Y sí, es allí donde Bob le canta a las gallinas. Ya lo decía George Harrison: “Bob es muy chistoso… quiero decir que mucha gente se lo toma en serio y sin embargo, si conoces a Dylan, es todo un bufón”. En honor a tal precepto, noche divertida, auténtica y rockanrolera en La Gramola de Orihuela.

Nacho Para

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Gran concierto de “El Hombre Garabato”

Concierto acústico de El Hombre Garabato en Rosario Varela.
Un concierto algo precipitado por lo ajustado de tiempo para prepararlo, lo que demuestra la gran calidad y profesionalidad de esta gran banda granadina

Tan solo dos días para ajustarlo todo, pero no se necesitó más para demostrar en qué nivel se encuentran y cómo, una vez más, dejaron un maravillo sabor de boca a todo el público.
No pude estar con ellos, pero por los vídeos de José Antonio García me hago una idea de lo que pudo ser. Ya les he oído muchas veces y sabía que esta vez…, aún iba a ser mejor…

No había casi luz para hacer bien las grabaciones de vídeo, pero ellos llenaron de luz con su música y sus letras todo y a todos los que estaban allí, así como a muchos más que podemos disfrutarlo a través de las nuevas tecnologías. Luz en todos los corazones y alegría mezclada con multitud de emociones cada vez que escuchamos un concierto de El Hombre Garabato.

Inmensamente orgullosa de ellos, de ver su evolución, de tener la posibilidad de vivirlo a su lado. Os animo a todos a seguir esta banda muy de cerca porque ya mismo estamos anunciando muchas novedades y todas, por supuesto, muy buenas.!!

Enhorabuena a todos: Nico, Óscar, Nacho, Guille y Cárlos…, cinco componentes, cada uno aportando su granito de arena para que esta banda sea indiscutiblemente una de las mejores dentro del panorama nacional. Un auténtico honor para mí estar a vuestro lado!!.

Salud y Rock’n Roll!!!

 

 

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